¿Qué es la apnea del sueño?
La apnea del sueño es el trastorno respiratorio más común relacionado con el sueño. Consiste en la presencia repetida de pausas respiratorias (apneas e hipopneas) de más de 10 segundos durante el sueño, acompañadas de desaturación de oxígeno y microdespertares que el paciente generalmente no recuerda.
Se presenta en dos formas principales:
- Apnea obstructiva del sueño (AOS): los músculos de la garganta (orofaringe) se relajan en exceso durante el sueño, bloqueando la vía aérea.
- Apnea central del sueño (ACS): el cerebro no envía las señales neurológicas adecuadas a los músculos que controlan la respiración.
Síntomas: ¿qué sientes durante el día y durante la noche?
Los síntomas se distribuyen en dos momentos del día, lo que ayuda a reconocer la enfermedad:
| Durante el día | Durante la noche |
|---|---|
| Somnolencia diurna excesiva | Ronquidos fuertes (síntoma más frecuente) |
| Sueño no reparador: sensación de no haber descansado | Pausas en la respiración observadas por la pareja (el signo más predictivo de la enfermedad) |
| Boca seca o dolor de garganta al despertar | Despertares con sensación de ahogo o atragantamiento |
| Dolores de cabeza matutinos | Necesidad frecuente de orinar durante la noche |
| Presión arterial alta, especialmente difícil de controlar con medicamentos | |
| Cambios en el estado de ánimo: irritabilidad, depresión y ansiedad | |
| Dificultad de concentración y pérdida de memoria |
No todos los roncadores tienen apnea del sueño: ronca el 50% de los varones y el 30% de las mujeres adultas. Sin embargo, cuando el ronquido va acompañado de pausas respiratorias o somnolencia diurna, debe evaluarse por un especialista.
¿Cuáles son las causas de la apnea obstructiva?
La obstrucción de la vía aérea superior ocurre principalmente a la altura del paladar y la base de la lengua. Entre los factores anatómicos más frecuentes están:
- Mandíbula o maxilar pequeños.
- Obstrucción nasal crónica.
- Paladar muy grande y flácido.
- Base de la lengua demasiado gruesa.
Factores de riesgo
- Edad: aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en personas mayores.
- Sexo: los hombres tienen mayor probabilidad de padecerla.
- Sobrepeso y obesidad: el principal factor de riesgo modificable.
- Hábitos: el consumo excesivo de alcohol y tabaco relaja los músculos de la garganta y aumenta el riesgo.
- Cuello grueso o amígdalas muy grandes.
- Antecedente de accidente cerebrovascular.
¿Qué consecuencias tiene si no se trata?
La apnea del sueño no es solo falta de descanso. Sin tratamiento, las caídas repetidas de oxígeno durante la noche generan consecuencias serias en múltiples sistemas:
Salud cardiovascular
Es un factor de riesgo significativo para hipertensión arterial y pulmonar, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y arritmias.
Impacto social y laboral
La baja calidad del sueño produce déficit de atención, problemas de memoria y desorganización, que reducen el rendimiento y la productividad laboral. El riesgo de accidentes laborales aumenta entre 2 y 3 veces.
Accidentes de tráfico
Los pacientes con SAHOS tienen un riesgo de accidentes de tráfico hasta siete veces superior al de la población general.
Enfermedades neurológicas
Diversos estudios asocian la apnea del sueño con mayor riesgo de ictus y deterioro cognitivo. Hasta el 50% de los pacientes con enfermedad de Alzheimer tienen apnea del sueño.


¿Cómo se diagnostica la apnea del sueño?
El diagnóstico se realiza mediante dos estudios complementarios:
Polisomnografía (PSG)
Es el estudio de referencia. Se realiza durante el sueño y registra simultáneamente las apneas e hipopneas, las fases del sueño, el electrocardiograma, la saturación de oxígeno y los movimientos torácico-abdominales. Requiere dormir una noche en la clínica. Permite conocer la cantidad y calidad del sueño y cuantificar la repercusión de las apneas.
Poligrafía respiratoria (PR)
Evalúa las variables respiratorias y cardíacas, y constituye una alternativa válida a la PSG en muchos pacientes. Ambas pruebas pueden realizarse en el hospital o en el domicilio.
La presencia de un número anormal de apneas e hipopneas por hora —junto con síntomas asociados— establece el diagnóstico del SAOS y permite determinar su gravedad:
| Índice Apnea-Hipopnea (IAH) | Clasificación |
|---|---|
| IAH < 5 | Normal |
| IAH 5 – 14,9 | SAOS leve |
| IAH 15 – 29,9 | SAOS moderado |
| IAH ≥ 30 | SAOS grave |
¿Cómo se trata el SAHOS?
Una vez establecido el diagnóstico, el tratamiento se personaliza según la historia del paciente y la gravedad de la enfermedad.
Cambios en el estilo de vida
- Pérdida de peso: es la primera medida en pacientes con sobrepeso. Una reducción del 10-15% del peso disminuye el ronquido y el índice de apneas en torno al 26%.
- Evitar el alcohol y los sedantes: relajan los músculos de la garganta y aumentan la probabilidad de bloqueo de las vías respiratorias.
- Dejar de fumar: el tabaco irrita e inflama las vías respiratorias, empeorando la apnea.
- Medidas posturales: evitar dormir boca arriba, posición que favorece el aumento del número de apneas.
Terapia con presión positiva de aire
Son los tratamientos más eficaces. Existen tres dispositivos principales:
- CPAP (presión positiva continua en la vía aérea): envía un chorro de aire a presión a través de una mascarilla que mantiene la vía aérea superior abierta. El resultado es rápido: desaparece el ronquido, se suprimen las apneas, se normaliza la arquitectura del sueño y desaparece la somnolencia diurna. Es el tratamiento de elección en SAOS moderado a grave.
- Bi-PAP: funciona con dos niveles de presión por respiración (inspiratoria y espiratoria). Se utiliza principalmente en apnea central del sueño, elevación de CO₂ o hipoxemia persistente.
- Auto CPAP / Auto Bi-PAP: ajustan automáticamente la presión del aire respiración a respiración, según las necesidades variables de cada noche.
Dispositivo de avance mandibular (DAM)
Son aparatos bucales hechos a medida que adelantan la mandíbula, aumentando el diámetro retrofaríngeo. Son eficaces en SAOS leve a moderado y en pacientes con dificultad para tolerar la CPAP. Debe ser prescrito y controlado por un odontólogo especializado. Puede tener efectos secundarios sobre la articulación temporomandibular y la oclusión.
Tratamiento quirúrgico
Es una alternativa para pacientes con alteraciones anatómicas identificables: septoplastia, amigdalectomía, uvulopalatofaringoplastia, avance maxilar o mandibular, entre otras. Generalmente se considera cuando la CPAP, los aparatos bucales y los cambios en el estilo de vida no han logrado el control necesario.
Consulta con un especialista si tú o tu pareja notan: ronquidos fuertes que interrumpen el sueño de otros, pausas en la respiración durante el sueño, despertares con sensación de ahogo, o somnolencia excesiva durante el día —incluso mientras trabajas, ves televisión o conduces.
Preguntas frecuentes sobre la apnea del sueño
¿La apnea del sueño se cura?
La apnea del sueño puede resolverse en situaciones muy específicas: pérdidas de peso muy considerables en personas con obesidad importante, cirugía correctiva de alteraciones mandibulares, o amigdalectomía y adenoidectomía en niños con obstrucción por hipertrofia de amígdalas. Fuera de estos casos, el SAOS suele ser una enfermedad crónica que tiende a progresar con el tiempo. El tratamiento con CPAP controla los síntomas de manera muy efectiva aunque no cura la enfermedad subyacente.
¿Necesito seguimiento si ya uso un dispositivo?
Sí. La adaptación a la terapia con mascarilla lleva tiempo. Es fundamental el seguimiento con el equipo médico y con la empresa que suministra el dispositivo, para verificar que la presión es adecuada, que el equipo es cómodo y que la respuesta al tratamiento es la esperada. Los ajustes periódicos marcan la diferencia en el éxito terapéutico a largo plazo.
Me quedo dormido con mucha facilidad. ¿Puede ser apnea del sueño?
La causa más frecuente de somnolencia diurna excesiva no es la apnea del sueño, sino una mala higiene del sueño: dormir menos de 8 horas, tomar siestas prolongadas (más de 30 minutos), acostarse viendo televisión, cenas abundantes o consumo de ciertos fármacos. La apnea del sueño es la segunda causa de somnolencia diurna excesiva y tiene altas tasas de infradiagnóstico. Si los hábitos del sueño son adecuados y la somnolencia persiste, es importante descartar apnea con un estudio del sueño.
¿Sospechas que puedes tener apnea del sueño?
Una valoración especializada con estudio del sueño es el primer paso para recuperar el descanso y proteger tu salud cardiovascular.
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